Un adolescente puede tener familia, amigos, pantallas…en fin, “todo” y aun así sentirse profundamente solo.
Aquí es donde aparece lo que popularmente llamamos “huérfanos emocionales”, es decir, aquellos adolescentes cuyos padres están físicamente presentes, pero con poca o nula disponibilidad afectiva, escucha o acompañamiento.
Una revisión científica encontró asociación entre negligencia o abandono emocional y cuadros de ansiedad, depresión y dificultades en las relaciones sociales en adolescentes.
La OMS estima que 1 de cada 7 adolescentes de 10 a 19 años presenta un trastorno mental, esto debido a que esta etapa es especialmente sensible, y tener un ambiente familiar protector y emocionalmente disponible es fundamental.
Hasta el 95% de adolescentes de 13 a 17 años utiliza redes sociales, esto dificulta
el problema, ya que 3 horas diarias se asocia al doble de riesgo de problemas de salud
mental, incluidos la depresión y la ansiedad.
5 señales que merecen atención:
¿Que necesitan nuestros adolescentes?
Recuerda: la presencia física no reemplaza la presencia emocional.
Lic. Patricia Cuevas Psicóloga