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El Síndrome de Sjögren: cuando la sequedad habla de algo más

El síndrome de Sjögren es una enfermedad autoinmune crónica en la que el sistema inmunológico ataca principalmente las glándulas exocrinas (encargadas de producir lágrimas y saliva). Como resultado, los síntomas más frecuentes son la sequedad ocular y bucal, que pueden parecer simples molestias, pero que en realidad forman parte de un cuadro más amplio y complejo.

Afecta con mayor frecuencia a mujeres, especialmente en la mediana edad, y puede presentarse de manera aislada (Sjögren primario) o asociado a otras enfermedades autoinmunes como la artritis reumatoide o el lupus eritematoso sistémico (Sjögren secundario).

Más allá de la sequedad, el síndrome de Sjögren puede manifestarse con fatiga, dolor articular, lesiones en piel, compromiso pulmonar, renal o neurológico, lo que impacta de forma significativa en la calidad de vida de quienes lo padecen. Por eso, su diagnóstico requiere una mirada integral que combine la clínica y los estudios complementarios.

Si bien no tiene cura, un diagnóstico oportuno y un tratamiento adecuado permiten controlar los síntomas, prevenir complicaciones y mejorar el bienestar del paciente. Reconocer que la sequedad persistente no es normal es el primer paso para llegar a tiempo.

La información y la detección precoz siguen siendo nuestras mejores herramientas.

 

Dra. María Chávez

Reumatóloga